¿Cómo puede la actividad física convertirse en un estilo de vida?

Si no eres activo físicamente, es posible que te hayan recomendado comenzar a desarrollar este hábito, ya que realizar actividad física regularmente reduce el riesgo de enfermedad del corazón y ataque al cerebro. También te ayuda a controlar otros factores de riesgo y brindarte los siguientes beneficios:

  • Fortalece el corazón, pulmones, huesos y músculos.
  • Da más energía y fuerza.
  • Alcanza una composición corporal favorable.
  • Ayuda a controlar el peso y la presión arterial.
  • Ayuda a controlar el estrés.
  • Contribuye a mejorar el sueño.
  • Ayuda a sentir más confianza en tu apariencia.

¿Cómo empiezo?

¡No necesitas ser un atleta para reducir el riesgo de padecer enfermedades! Si lo haces todos los días, puedes beneficiarte de la actividad física:

  • Comienza lentamente, ¡no exageres!
  • Elije actividades que te gusten. Escoge una fecha de inicio que te resulte conveniente y te brinde suficiente tiempo para comenzar tu programa. ¡Caminar es una excelente forma de empezar!
  • Usa ropa y calzado cómodos.
  • Intenta hacer ejercicios siempre a la misma hora para que se convierta en una rutina.
  • Bebe agua antes, durante y después de cada sesión.
  • ¡Usa el sistema de amigos! Pídele a un amigo que comience el programa contigo.

¿Con qué frecuencia debo hacer ejercicio?

  • Realiza un total de al menos 150 minutos de actividad física moderada-intensa o 75 minutos de actividad física vigorosa por semana.
  • Asegúrate de que sea regular, puedes llegar al objetivo de 150 minutos por semana al hacer aproximadamente 30 minutos de actividad física todos los días.
  • Si pierdes un día, planifica recuperarlo otro día.

Una actividad física vigorosa puede mejorar aún más el estado de tu corazón y pulmones. Comienza suavemente y ve aumentando a medida que tu corazón se vuelva más fuerte. Comienza con intensidad suave a moderada, por períodos de tiempo cortos. Extiende tus sesiones durante toda la semana.

La mayoría de los adultos saludables no necesitan consultar a un médico antes de empezar a ser más activos físicamente. Sin embargo, un medico puede aconsejarte sobre los tipos de actividades y las formas de progreso que son mejores para ti, en un ritmo seguro y firme.

¿Qué me hará continuar?

  • ¡Involucra a tu familia en la actividad física! Es ideal tener su apoyo y además les inculcará un importante hábito de salud.
  • Únete a un grupo de ejercicios, club de salud o centro comunitario.
  • Elije una actividad que sea de tu agrado y asegúrate de que sea conveniente para ti. Si depende del clima, ten un plan B para los días de mal tiempo (por ejemplo, cuando llueve camina por el centro comercial en vez del parque).
  • Aprende un deporte nuevo que te resulte atractivo, o toma clases para mejorar el que ya conoces.
  • Realiza diferentes actividades: una caminata enérgica un día, nada al siguiente, ¡sal a dar paseos en bicicleta los fines de semana!
  • Convierte la actividad física en rutina, para que se vuelva un hábito.
  • Si dejas de practicar durante un tiempo, ¡no pierdas las esperanzas!, vuelve a empezar lentamente hasta recuperar el ritmo.

¿Qué más debo saber?

Busca formas de añadir más actividad física a tu rutina diaria. Puedes hacer una gran diferencia en tu salud general con solo hacer unos pequeños cambios en tu estilo de vida. A continuación, se incluyen algunos ejemplos:

  • Camina por 10 o 15 minutos durante la hora del almuerzo.
  • Usa las escaleras en lugar del ascensor y las escaleras eléctricas.
  • Estaciónate lejos de la tienda y camina por el estacionamiento.
  • No te compares con otras personas. Tu objetivo debe ser la salud y la aptitud física personal.
  • Piensa si le gustaría entrenar solo o con otras personas, en interiores o en exteriores, qué hora del día es mejor y qué tipo de ejercicio te gusta hacer.
  • Si sientes deseos de dejarlo, recuerda las razones por las cuales empezaste. ¡También piensa en lo lejos que has llegado!
  • No te exijas demasiado, debes poder hablar durante cada uno de los ejercicios.

Fuente: American Heart Association

Publicado el 20 de febrero de 2019 | 8:01 am